COLEGIO MÉDICO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Se viene la colegiación... Un negocio muy rentable.

Jorge Pachamé

 La colegiación de 50000 profesionales médicos constituye el mercado potencial al cual va destinado este formidable negocio que ha puesto rápidamente en carrera al lobby que constituyen las sociedades científicas encabezadas por la Asociación Médica Argentina (AMA) y las sindicales Federación Médica de la Capital (FEMECA), Asociación de Médicos Municipales(AMM), la Legislatura y el Gobierno de la Ciudad... Son los que pretenden repartirse el botín de lucrar a costa del ejercicio profesional, es decir del salario, de los miles de médicos que trabajan en la ciudad...

Este anteproyecto de ley de creación del Colegio Médico de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es un viejo  anhelo. Recorre los despachos de algunos legisladores porteños desde hace varios años... De acuerdo a la fuente consultada (mesa de entrada: anteproyectos de ley presentados en la legislatura porteña) ha sido elaborado inicialmente por los ex Diputados Delia Bisutti y Antonio R. Campos (UCR). Los actuales impulsores son los diputados del PRO (macrismo). La ley propuesta cuenta con el aval de la FEMECA, la AMA, la AMM y ha abierto un debate en el conjunto de las sociedades científicas que no se oponen a la colegiación sino que pretenden una participación más representativa en la conducción directiva de la nueva entidad. Es decir lo que está en discusión es el manejo de la caja.
Los fundamentos del anteproyecto de ley son elocuentes. Se “propone la creación de un Colegio Profesional con la finalidad de ejercer el control de la matrícula y el poder disciplinario de los médicos que desempeñen su actividad en ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.”
Se pretende ejercer el control de la matrícula, esto es una nueva matrícula para el ejercicio profesional, solo en la ciudad. Esa función de control es responsabilidad del estado y debe ser ejercida por el Ministerio de Salud porteño quien solo debería certificar la validez de la matrícula nacional y ser ésta la única condición para el desempeño de la actividad  profesional en la ciudad de Buenos Aires.
Queda claro, la matriculación es una obligación y requiere el pago mensual o anual de la cifra que el colegio establezca. Por otra parte hablar de ejercer el poder disciplinario sobre los médicos es una verdadera provocación frente a la realidad de las condiciones laborales a las que los estos son sometidos por las empresas privadas de salud, las obras sociales, e incluso el mismo gobierno de la ciudad...
Miles de médicos en la ciudad de Buenos Aires (a los que se pretende obligar a matricularse) están sometidos a miserables condiciones laborales y de explotación, carecen de nombramientos y estabilidad  laboral, cobran en negro sus haberes, por diversas formas de facturación (recibo“c”,  cheques), contratos de locación, cápitas, aranceles nomenclados por paciente o por hora...etc.
Precisamente los que hacen la vista gorda ante este cuadro de situación son los que pretenden imponernos la colegiación...
La realidad de los colegios en el ámbito  provincial es que no se ocupan solo de la adjudicación de la matrícula  distrital, sino que actúan como verdaderas cajas recaudadoras, que venden servicios a sus asociados (seguros  de mala praxis, jubilación privada, préstamos personales). A diferencia de una entidad bancaria a la cual uno tiene la opción de adherir o de desligarse, en el caso de los colegios médicos provinciales los profesionales son rehenes de los mismos...
Con la colegiación, para poder trabajar hay que pagar y estar al día. El gran poder de policía de los colegios no es sobre el ejercicio de la profesión sino sobre el cobro a sus asociados. En la  provincia de Buenos Aires la cuota anual varía entre $ 300 y $ 400 y el trabajo médico está estrictamente limitado al área geográfica de influencia del colegio. Fuera de la misma, para poder ejercer en otro distrito, el colega debe inscribirse y pagar en otro colegio.
El poder que ejercen los colegios es tan despótico que un profesional para poder ejercer libremente su profesión en un pueblo o ciudad del interior debe tener el aval de algún miembro influyente del mismo, el municipio o la  gobernación (sic).
Desde Tribuna de Salud llamamos a tomar conciencia de esta grave situación y a actuar para impedir que la  ley sea aprobada.
Proponemos convocar asambleas en los hospitales para votar el rechazo a la ley de  colegiación, impulsar la firma masiva de un petitorio y movilizarnos a la legislatura  porteña.

La ley de creación del colegio médico de la ciudad no debe pasar